El día que el petróleo cayó

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    El día que el petróleo cayó

    La pandemia ha magnificado la crisis económica global. Ciertamente, todo esto quedará registrado en los libros de récords de la historia del mundo capitalista contemporáneo, observándose cosas como:

    1. Un gran desplome bursátil en muy poco tiempo. En menos de 20 días el índice S&P500 cayó más del 30% desde el máximo.
    2. La crisis dio lugar que los bonos del Tesoro EE.UU. de corto plazo, es decir, 1 y 3 meses de vencimiento, tuvieran un rendimiento nominal negativo, implicando que quien invertía en ellos recibiría menos dinero del colocado.
    3. Las medidas de incentivos tanto fiscal como monetario anunciados en EE.UU. son un récord histórico, tanto a nivel real — descontando la inflación — y a nivel nominal.
    4. Lo ocurrido el 20 de abril de 2020 con el petróleo es algo realmente extraño. Vimos como el contrato de petróleo S. West Texas que vencían 21 de abril y para entrega mayo 2020, cotizó a – US$37.63 por barril, es decir, que quien compraba un barril recibía un pago de US$37.63 por quedarse con cada barril.

    Detrás de esto hay que entender que se ha generado un pánico histórico y vamos ganando conocimiento sobre este virus. Con este contexto complicado y multidimensional:

    • Es lógico pronosticar que la demanda de petróleo caerá estrepitosamente durante el 2020, como consecuencia de esta pandemia. También persisten los efectos de las diferencias entre los miembros de la OPEP y los aliados, con lo cual la oferta de petróleo no se ajusta lo suficientemente rápido.
    • Con este escenario, el almacenaje de petróleo está en una capacidad límite y muchos jugadores no están dispuestos a recibir en mayor el crudo sin saber dónde podrán guardarlo. Cuando va a llegar a vencimiento un contrato, lo venden y compran el siguiente contrato, por lo que no se pretende quedarse con el petróleo físico.
    • La movilidad en muchos lugares del globo se verá limitada, y aun cuando existan avances y se permita la movilidad por medios de transporte donde usualmente hay aglomeraciones, la confianza de la gente tardará en volver.
    • Habrá mayor pensamiento en utilizar energías alternativas y sostenibles, tanto para la producción como para vivir. No significa que se descartarán de inmediato combustibles derivados del petróleo, pero sí significa una mayor oportunidad para la energía solar, eólica, por algunos ejemplos.

    Un relato que antes parecía de ciencia ficción…aquel que compró un barril de petróleo ayer, no solo lo recibirá en mayo, sino que hasta le fue pagado casi US$ 37 por cada barril. Parece que solo en un mundo irracional como el actual se puede encontrar estas situaciones anómalas y sin explicación, por lo que estamos ante un cambio de paradigmas y tal vez encontremos las oportunidades que se nos presentan para vivir mejor en este planeta, al evidenciarse que lo que hacemos individualmente, afectará a la colectividad y viceversa.

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